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antes que nada queria explicar
que en este blog solo encontraras pequeños pedasos de mi...

viernes, 10 de julio de 2009

Presencia



¿ Alguna vez sentiste que te observan?
No me refiero a los espías, a las cámaras ocultas ni a tu vecino.me refiero a algo mucho más siniestro, que te acecha en tu propio hogar.¿De verdad qué nunca as sentido su presencia?Me cuesta creer que nadie sé de cuenta de su maligna existencia.. ¿ POR QUE ?¿qué tipo de existencia puede tener una naturaleza de ese tipo, si no es maligna? Mordaz, astuta, pero cobarde al mismo tiempo. Pero no nos confiemos deliberadamente la espalda. Podría sentirse insultado.¿Nunca as sentido la inquietud de sentir sus ojos puestos sobre ti? ¿La sensación de que todos tus miedos y temores están en su poder?
De noche, antes de acostarte, nos hiela un escalofrió que nos recorre la espalda; es tan sólo por un instante, pero me niego a creer que nunca lo as sentido.No sabemos por que, pero lo sentimos... nos apuramos a acudir al refugio de la cálida habitación y a las acogedoras sábanas;pero tampoco ahí estamos fuera del alcance de su poder e influencia. Buena muestra de ello es cuando nos tapamos la cabeza con la almohada, escondemos las manos y encogemos los pies. Quizás no lo quieras admitir, o te cueste creerlo; pero está allí con nosotros y nos observa.Observa atentamente cada respiración, cada suspiro en los sueños y cada espasmo en las pesadillas.Utiliza nuestro sueño reparador para torturarnos desde adentro, para atormentarnos;y lo peor, es que no podemos recordar sus incursiones en nuestro subconsciente,por lo que cada amanecer despertamos confiados,para sucumbir al terror al rendirnos al descanso.No teme a la oscuridad, mas es el manto con el que se cubre,por que acentúa nuestras percepciones; es más sensibles a las pequeñas cosas, utiliza más nuestros otros sentidos, esos que no dependen de la luz. Pero que nadie se equivoque e intente dejar un resquicio de claridad en la ventana, por que lo cierto es que no teme a la luz...sólo hace que le seamos más inaccesibles. Pero no del todo.
¿Nunca as mirado temeroso hacía la puerta medio cerrada, a ese resquicio de luminosidad que le da al cuarto un ambiente siniestro?Él es siniestro,y utiliza nuestros propios temores en su beneficio.La puerta.¿Qué temes de la puerta?¿Lo que pueda entrar?¿Lo que pueda salir?¿No ves una sombra recortada sobre el marco? ¿No sentís,el sonido de la puerta, como lenta pero inexorablemente se va abriendo?Giramos la cabeza y nos tapamos más, con la esperanza de que pasaremos inadvertidos, pero se nos olvida que los ropajes no pueden engañarle. Esperará a que nos durmamos para invadirnos.Sentiremos su presencia, hasta que nos venza el cansancio. Puede esperar, el tiempo es una dimensión que le es totalmente ajena;pero nosotros necesitamos, debemos dormir, aunque eso signifique sucumbir.¿Notas como se cierne?Cómo retira las mantas y sábanas del rostro compungido, que intentan inútilmente ocultar¿No sentís la necesidad de sacar la mano para volver a ocultarnos?Pero no lo haces por temor a que el sepa que estamos despiertos, a que nos descubra. Y lo qué más temes ,lo que en el fondo añega nuestra alma y nos amenaza el espíritu, ¿no es descubrir el origen de nuestras inquietudes, de nuestros miedos?Observar al que observa.Alguien lo habrá hecho. Siempre ha habido valientes, pero ¿qué descubriste?Vacío.Un vacío antinatural, como una falsa oscuridad que clama por no ser todavía descubierta, que teme que su presa esté prevenida.
¿No sentís entonces su presencia a la espalda, estudiando minuciosamente nuestra nuca?Si estás solo en casa o si eres el último en acostarse, lo mismo da; la oscuridad le da alas y valor para intentar apoderarse de nosotros.¿No notas como ese armario en el pasillo se entreabre?¿No tienes la sensación de que de un momento a otro se abrirá definitivamente para revelaros la temible identidad que intentas eludir?¿No te imaginas el gran brazo hecho de la misma negrura de la noche,saliendo de sus profundidades y aferrándonos por el cuello para llevarnos adentro, y no volver a presenciar un nuevo amanecer?Seguramente pasaras mirando con recelo cualquier leve movimiento de las hojas del armario; siempre mirando de reojo, pareciendo distraídos.
¿No se te ocurre mirar entonces hacía atrás?Una fugaz pero segura mirada al fondo del pasillo.Pero es entonces, en esos breves instantes de distracción, cuando el armario puede abrirse.¿Pero?¿Y si no está en el armario? ¿Y te acecha desde atrás, y no prestas la suficiente atención?¿Y si está realmente en el armario y utiliza nuestra falta de atención para capturarnos, sin que demos un solo grito de socorro, ahogando nuestra voz con el terror que sabe que produce?¿Pero?¿Qué pasaría si no estuviera en ninguno de esos sitios?Si estuviera delante de nuestras mismas narices.¡Aquí, ahora mismo!Agazapado entre las sombras o en algún sombrío rincón,insospechable hasta entonces. Cualquier rincón de la casa puede ser su escondite. nos espía desde todas direcciones.
Antes de acostarnos, cuando la casa está oscura y silenciosa,seguro que decidimos hacer una rápida visita al servicio. Incluso puede que descartemos la necesidad,o en su defecto intentemos que sea lo más breve posible lavamos los dientes, con más prisa que en la mañana,bajo lo que juzgamos un estúpido deber moral para con la higiene diaria;pero lo sentimos, ¿no es verdad?Sentimos su presencia, oímos su risa ahogada.Levantamos la cabeza despacio; Pero por nuestros músculos, que no responden paralizados como están,por miedo a saber a donde dirigir la mirada para descubrirlo.Lo notamos en todas partes a la vez y queremos salir corriendo. Pero sabemos que no nos dejará.Cuando al fin logramos alzar el rostro hacia la penumbra del baño, no dudamos hacía donde dirigirlo, pero tememos hacerlo.Es normal.Pero no podemos salir sin mirar.Quizás sea la curiosidad, un ataque de valor o su influencia; pero lo cierto es que miramos. Y observamos al que observa.Miramos sus ojos.Son los ojos lo que nos atrapa.Lo que tememos descubrir cuando nos damos la vuela en la cama, Lo que nos sobrecoge el corazón por la puerta entre abierta.Es tan sólo un reflejo en el espejo, en el cristal, en el agua.Pero son unos ojos extraños, que nos inquietan profundamente, y nos aterran más de lo que nunca hubiéramos imaginado, por que son unos ojos que reflejan un ser sin alma,o
tal vez solo
Somos nosotros mismos...

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